Los Talleres funcionan en el turno tarde de la Escuela como un espacio de participación y de intercambio de saberes y de experiencias de instancias vivenciales.

A través de las distintas áreas intentamos que el docente de Taller pueda descubrir cuáles son los intereses y actitudes que cada niño pone en juego. Toda actividad de Taller parte de un objetivo, de una motivación que se instrumenta para alcanzar una meta, un resultado.

Toda la vida del Taller está signada por las responsabilidades compartidas y por los movimientos que en ese proceso de "aprender a hacer" se despliegan cotidianamente. Allí se aprende a construír no solo productos finales, sino espacios de intercomunicación y diálogos, lugares donde probar la posibilidad del error del volver a empezar.
A través de las distintas áreas intentamos que el docente de Taller pueda descubrir cuáles son los intereses y actitudes que cada niño pone en juego. Toda actividad de Taller parte de un objetivo, de una motivación que se instrumenta para alcanzar una meta, un resultado.
El proceso es ese tiempo que transcurre desde que se pone en marcha un objetivo para lograr ese resultado que, una vez alcanzado, puede corresponder o trascender al objetivo inicial.
El Taller es ese espacio para "no saber lo que va a pasar" y para lograr saberlo a través de la experimentación, de las exploraciones y las búsquedas individuales y grupales, que no necesariamente apuntan a un resultado previsto, sino que el resultado es una construcción.